Mostrando entradas con la etiqueta La Misteriosa. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta La Misteriosa. Mostrar todas las entradas

sábado, 5 de octubre de 2013

Reseña del concierto de Lila Downs y La Misteriosa, 4 de Octubre en León, Guanajuato


Lila Downs, anfitriona.

  
Ayer 4 de Octubre en el Domo de la Feria de León Lila Downs nos ofreció un banquete, como buena oaxaqueña comenzó con un Mezcalito y ese vozarrón que nos invitó a brindar con el pensamiento y una gotita lluvia de calor.  Después de honrar a Marco Antonio Solís, pa´ abrir boca trajo a la mesa Los Pollos con arroz;  luego animó a la concurrencia interpretando La Bamba y Nayla. Una selección de botanita de La Cantina fue nutriendo nuestro placer: La cama de piedra, Pa´ todo el año, Tu recuerdo y yo; cuando llegó a Fallaste Corazón ni siquiera el público cantando “maldiiiiiito corazón” a todo pulmón pudo opacar su voz.

El primer tiempo fue un bufet de fusiones interesantes y bien logradas por La Misteriosa, su banda acompañante: jazz con canción tradicional zapoteca en La Martiniana;  el son y la música electrónica en La Madrugada; de José Alfredo Jiménez no podía faltar: Vámonos, en donde una trompeta jazzera se dio un encontronazo con un acordeón norteño;  además, una curiosa mezcla de vallenato y norteña,  de santito y líder revolucionario con Zapata se queda.

Haciendo una pausa antes del siguiente tiempo, Lila  cantó Cucurrucucú Paloma, batiendo su rebozo emplumado con la alegría de una niña que juega a ser ave. Luego, para que nos quedara clara la autoría del plato fuerte, salió a cantar la Cumbia del Mole con todo y delantal floreado, en lugar de chuparnos los dedos, bailamos.

Al final de los guateques lo que más pesa es la cruz, será  por eso que nos cantó Cruz de olvido con ánimo de que nos aplacáramos. De postre sirvió Xochipitzahua y unas gorditas de oro tierno de maíz con Palomo del comalito.

A pesar de que nuestra anfitriona dejó claro que ya había cerrado la cocina, la hicimos salir un par de veces y generosamente nos cantó Un poco más de Álvaro Carrillo; el Corrido de Tacha la Teibolera; y terminó el festín guitarra en mano entonando  Paloma negra,  dejándonos sin aliento al tratar de seguirla en la parraaaaaaaaaaanda.




lunes, 9 de septiembre de 2013

Lila Downs, voz poesía



Dice Octavio Paz que la poesía revela este mundo y crea otro, que es de naturaleza revolucionaria, así también el canto de Lila Downs. Cada canción que produce con su Misteriosa banda acompañante logra lo que Paz atribuye a la poesía: el arte de hablar en una forma superior el lenguaje primitivo.

En una entrevista dijo que ella y La Misteriosa “hacen folclor”, creo que más que eso: rehacen nuestra identidad; recrean melodías tradicionales oaxaqueñas o rancheras con tanta originalidad que nos llevan a una ignota tierra natal. Mientras que las  piezas nuevas, de su autoría, son un espejo donde aparece otra imagen, una estilizada, del que se asoma. Sea que cante Yuni Yuco Ninu o Black Magic Woman, en todas sus canciones hay una extraña forma de encontrar lo familiar. Como la mayoría de las bandas actuales, buscan fusionar elementos de diversos lugares y géneros musicales, sus hallazgos son creativos y generosos.

La voz cantante, entraña de esta oferta musical, es poderosa. Su registro amplio: de los agudos en Xochipitzahua a los graves de Minimum Wage hay una distancia considerable. Versátil e histriónica, se convierte en la voz nasal de una mujer de la costa chica o en el vozarrón ronco de una diva ranchera. Pareciera que Fallaste corazón, Yo ya me voy o Pobre Changuita fueran cantadas por distintas personas. A sus capacidades técnicas, en donde notamos esa formación operística que tuvo, hay que sumarle una expresividad extraordinaria: después de escucharla somos otros, nos conmueve. Por si fuera poco, esta voz está dominada por una clara intención musical.

Su trabajo me remite a este poema náhuatl, traducido por Miguel León Portilla:

“El verdadero artista todo lo saca de su corazón;
obra con deleite, hace las cosas con calma y con tiento”.

“Compone cantos, los crea,
los forja, los engarza.
El buen cantor, de voz educada,
recta, limpia es su voz,
sus palabras firmes
como redondas columnas de piedra.
Agudo de ingenio,
todo lo guarda en su corazón.
de todo se acuerda, nada se le olvida”.


En su música hay inteligencia sonora, por eso es interesante, siempre presenta algo que mantiene nuestra atención, si escuchamos todo su repertorio encontraremos riqueza y una forma divertida de jugar con los elementos de la música. Su voz enmascarada se introduce impregnando cada célula y poniéndola a bailar, en esa danza “adquirimos conciencia de ser algo más que tránsito” como está escrito en El Arco y la Lira.


[Versión original de la publicada en la Revista Cultural Alternativas del mes de Septiembre de 2013]